¿Se disfraza la publicidad de denuncia social?
Enlazando con la entrada anterior y siguiendo como protagonista el exitoso fotógrafo Oliver Toscani, seguiré hablando hoy de la estrategia publicitaria que consiste en anunciar las marcas bajo imágenes que llegan más que a la atención de la razón...al sentimiento.En esto se lleva la palma la firma textil Benetton:

En los 90, esta imágen de un enfermo de SIDA rodeado por su familia en sus últimos momentos recorrió el mundo llegando al punto débil del que más y del que menos, e intentando provocar así, cierta sensación de bienestar al comprar productos a una marca famosa que aparentemente se sensibiliza con los más débiles.
El encargado fué de nuevo Toscani, quien afirma que: "Actualmente, los medios de comunicación son como los refrescos: sirven para aplacar la sed, pero no tienen calidad ni nutren. Tendrían que estar al servicio de la humanidad y explicar ese nuevo mundo que cambia a la velocidad de un meteoro". Toscani cree en la necesidad de acabar con la inmovilización social de un medio comunicación como es la publicidad, y apostar fuerte transparentando las crudas realidades, arriesgando para ganar...
Y considera que Luciano Benetton gana dando un paso adelante respecto a la publicidad restante, que no sale de los márgenes impuestos por factores económicos y políticos.
La buena publicidad es la que consigue llegar al recuerdo del público y la que vende, en este sentido, Benetton realiza de la mano de Toscani una buena publicidad, al igual que ha hecho según este criterio Nolita, pero de ahí a ponerle a la marca la etiqueta de "humanitaria" hay un paso...
Que una marca sepa llevar a la práctica con éxito ciertas estrategias no quiere decir que eso forme parte de su personalidad y que no sea por puro oportunismo.
Habría que analizar con detalle su trabajo:

En 1991 Benetton se hizo con la mayoría de las acciones de Tierra Ciudad Argentina ocupando los terrenos de la comunidad Mapuche, al sur de Argentina.
Practicando un latifundio sin tolerancia, despidiendo a la mitad de los trabajadores rurales y reduciendo los derechos más básicos de esta comunidad.
La denuncia de esta gente se ve obstaculizada por intereses fiscales, que buscan la desocupación del terreno por este colectivo y, a pesar de que Benetton en 2005 prometió donar más de 7.000 hectáreas de terreno,a día de hoy, sigue expandiendo su monopolio de terrenos en Argentina.
Personalmente, me parecen estupendas las argumentaciones de Toscani, pero no encajan en las actuaciones de la marca, y los pasos hacia delante que dice que dió Benetton con esa publicidad, los retrocede hasta situarse por debajo de las publicidades estándar al no ser coherente de cara al público.
Esa es mi opinión, ahora es vuestro turno.
Un saludo.









como-yo-soy dijo
Estoy muy de acuerdo con tigo. Que se callen la boca eses de Benetton, como se atreve una marca de ropa ha hablar de labores humanitarias, que donen la mitad de sus ganancias a ONGS en vez de publicar imáginas cuyo único fin es provocar y escandalizar. No creo que nadie se crea que una marca se dedica a difundir mensajes de conciencia social.
Donde está la ONU cuando se la necesita?
17 Marzo 2008 | 12:08 PM